La Trampa del Camuflaje: El comprador que cree tener un coche japonés indestructible
Cualquier aficionado al motor ha oído hablar de los fallos del motor 1.2 TCe de Renault. Por eso, muchos compradores creen que están a salvo simplemente huyendo de los anuncios de la marca francesa.
Lo que casi nadie sabe en el mercado de ocasión particular es que gracias a la alianza industrial Renault-Nissan, este motor se instaló en masa en dos de los coches más vendidos de España sin usar jamás el nombre TCe.
En los portales de segunda mano verás miles de anuncios que dicen: "Nissan Qashqai 1.2 DIG-T 115cv Acenta" o "Nissan Juke 1.2 DIG-T N-Connecta".
El comprador medio piensa: "Nissan es japonesa, y los coches japoneses son eternos y súper fiables".
La realidad oculta: Bajo el capó de ese Nissan no hay mecánica nipona. Lleva el motor H5Ft, ensamblado con los mismos segmentos defectuosos que provocaron demandas colectivas en toda Europa. El vendedor se aprovecha del prestigio de la marca japonesa para colocar un coche que puede estar tragándose un litro de aceite cada 800 kilómetros.
Además, la trampa se complica con los años: en 2018-2019 comenzó a convivir con el nuevo motor 1.3 TCe / DIG-T (desarrollado conjuntamente con Mercedes-Benz, que sí resultó ser un motor excelente y fiable). En los anuncios de transición ambos aparecen con potencias y cilindradas muy similares. Si compras sin verificar el código de motor exacto en ficha técnica, puedes comprar la ruina en vez del acierto.
¿Qué defecto físico tiene este motor?
El motor H5Ft adolece de un error de cálculo en la presión del colector de admisión y en el sellado de los segmentos de los pistones. Al circular a bajas revoluciones o retener el motor, se crea una fuerte depresión que succiona el aceite del cárter hacia la cámara de combustión.
El vehículo empieza a consumir cantidades disparatadas de aceite (con frecuencia más de 1 litro cada 1.000 km). Pero a diferencia de coches antiguos con fugas visibles, aquí no hay charcos en el garaje: el aceite se quema lentamente en la combustión.
Las consecuencias fatales de este ciclo son demoledoras:
- Destrucción de válvulas por carbonilla: El aceite quemado genera costras duras de hollín en las válvulas de escape. Esas costras alcanzan temperaturas incandescentes y acaban perforando o fundiendo la válvula.
- Pérdida de compresión y cilindros muertos: El motor empieza a fallar a tirones, pierde fuerza repentinamente en subidas y se queda en 3 cilindros.
- Gripado total por cárter seco: Como el aviso en el cuadro solo salta cuando ya casi no queda presión, miles de conductores han gripado el motor en un viaje largo sin previo aviso.
¿Estás mirando un Qashqai, Juke o similar de ocasión?
No adelantes dinero antes de auditar la unidad. Por 15 € comprobamos en minutos si el coche que te interesa lleva el motor de riesgo o la versión fiable.
Mándanos el link del anuncio o foto de la ficha técnica.
Otros motores con trampa de camuflaje en segunda mano:
1.2 PureTech (EB2)
Peugeot · Citroën · Opel
Camuflado en Opel Corsa y Crossland como "1.2 Turbo" sin decir PureTech. Correa deshecha en aceite.
1.0 EcoBoost (Wet Belt)
Ford
La trampa de las fechas de matriculación 2018-2019: convivieron versiones con correa húmeda y cadena rediseñada.
2.0 Ingenium Diésel (AJ200D)
Jaguar · Land Rover
El disfraz del lujo en Range Rover Evoque. Cadena trasera pegada al habitáculo con rotura prematura.